Cerrada y Martín, Félix

Cerrada y Martín, Félix

Nació en Hernani (Guipúzcoa) el 22 de agosto de 1857. Fue hijo del profesor don Pedro Cerrada y Gajón, catedrático de Patología General en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. Estudió Medicina en Zaragoza entre 1873 y 1878. Fue alumno interno no pensionado de la Facultad de Medicina de Zaragoza (1877). Obtuvo el grado de licenciado en Medicina y Cirugía con la calificación de sobresaliente (1878) y el doctorado en la Universidad Central de Madrid con la tesis Génesis de la inflamación. Ganó la plaza de profesor auxiliar de la Universidad de Zaragoza en 1882. Impartió docencia en las cátedras de Patología General, Fisiología, Higiene Privada y Pública, Medicina Legal y Obstetricia. Fue catedrático de la Universidad de Zaragoza desde 1883. Inicialmente ocupó la cátedra de Histología e Histoquímica Normales y Anatomía Patológica y, seis años más tarde, pasó a desempeñar la de Patología General. Fue médico del Hospital Provincial Nuestra Señora de Gracia, donde también impartía sus clases. Como médico tuvo una destacada actuación durante la epidemia de cólera de 1885 en Zaragoza.

Dentro del ámbito de la Patología General describió la enfermedad como «una modalidad de la vida en cuya virtud se cambian las manifestaciones de esta y sufre traslado de su propio desenvolvimiento, pero sin que en lo más mínimo se alteren las leyes fundamentales». Cerrada se consideraba un positivista y afirmaba que la célula, unidad morfológica y fisiopatológica, constituía la noción fundamental de la organización de los seres vivos.

Fue secretario de la Facultad (1891), más tarde vicerrector de la Universidad (1913) y decano de la Facultad de Medicina (1926-1928). Asimismo, presidió el Colegio de Médicos de Zaragoza entre 1895 y 1898.

Realizó importantes publicaciones sobre anatomía patológica, bacteriología y sanidad, entre las que destacan El manicomio de Zaragoza (1887), Fundamentos de la Patogenia. Estudios de Patología General (1889), Algunas consideraciones generales acerca de la compensación fisiopatológica (1891), discurso leído en la sesión inaugural de la Real Academia de Medicina de Zaragoza; La fiebre tifoidea en Zaragoza (1898), y Algunas consideraciones acerca de los estados nerviosos en las fiebres tifoideas (1904). Su obra Fundamentos de la Patogenia. Estudios de Patología General fue declarada de mérito en 1889 por la Dirección General de Instrucción Pública.

En 1918 pronunció el discurso de apertura del curso académico 1918-1919 de la Universidad de Zaragoza, titulado Algunas consideraciones acerca del problema de la segunda enseñanza en España.

En su trayectoria política fue presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, senador del Reino (1910 y 1911) y alcalde de Zaragoza (1905 y 1906). Militó en el Partido Liberal del conde de Romanones. Fue un hombre muy trabajador, que desarrolló una intensa actividad tanto académica como pública. Presidió la Sección de Ciencias Naturales del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Zaragoza y fue miembro de la Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País.

Durante su mandato como alcalde de Zaragoza se llevaron a cabo las obras de alcantarillado y se mejoró el sistema de abastecimiento de aguas de la ciudad con el objetivo de prevenir la fiebre tifoidea. En el Senado fue miembro de la Comisión de Presupuestos Generales del Estado e intervino en los debates relativos al presupuesto de los Ministerios de Instrucción Pública y Bellas Artes, así como en las cuestiones referentes a las titulaciones académicas.

Durante su actividad política creó el Cuerpo de Beneficencia Municipal, impulsó la urbanización y forestación del Cabezo de Buena Vista y se ocupó de la situación del Hospital General.

En 1880, tras obtener la plaza por oposición, fue nombrado académico de la Real Academia de Medicina de Zaragoza. En 1891 pronunció el discurso inaugural de dicha institución, titulado Algunas consideraciones generales acerca de la compensación fisiopatológica. Fue también académico correspondiente de las Reales Academias de Medicina de Barcelona, Asturias y Galicia.

Zaragoza le reconoció como una eminencia médica y, en consideración al prestigio de que gozó entre todas las clases sociales, en 1929 se erigió un monumento en homenaje al profesor Félix Cerrada y Martín, emplazado en el Parque Grande de Zaragoza, hoy Parque José Antonio Labordeta. La obra es del escultor Pascual Salaberri. Asimismo, el profesor Félix Cerrada y Martín da nombre a una calle situada junto a la antigua Facultad de Medicina y Ciencias de Zaragoza.

Falleció en Zaragoza el 18 de julio de 1928.

Discípulos

Joaquín Aznar Molina, Antonio Lorente Sanz.

Bibliografía

BALAGUER PERIGUELL E. Félix Cerrada Martín. En la Gran Enciclopedia Aragonesa. Unión Aragonesa del Libro. Unalil. S.L. 1984.
GONZÁLEZ SANTANDER R. La Escuela Histológica Española. III Oposiciones a Cátedras de Histología y Anatomía Patológica. Currículum Académico y Científico de sus Catedráticos. (1873-1950). Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá. 1998. Pág 120-121.
CASTRO CALVO J.M. Mi Gente y mi Tiempo. Librería General, Zaragoza, pág. 261-262, 1968.
VALLE DE JUAN, MARÍA ÁNGELES. Félix Cerrada Martín. Historia Hispánica, Real Academia de la Historia.

Autor: Fernando Gilsanz Rodríguez

Algunas imágenes en el Banco de Imágenes de la Medicina Española