Castelló y Ginestá, Pedro

Castelló y Ginestá, Pedro

Pedro Castelló y Ginestá nació en Guissona (Lérida) el 4 de marzo de 1770, hijo de un cirujano rural. Desde joven destacó por su dominio del francés y por haber recibido una sólida formación ilustrada. Comenzó estudiando Humanidades en la Universidad de Cervera y continuó estudiando Medicina y Cirugía en la Universidad de Barcelona. Tras ejercer en Guissona y ser catedrático sustituto en el Colegio de Santiago, en Barcelona (puesto obtenido por intervención de su tío Agustín Ginesta), en 1796 ingresó en el Cuerpo de Sanidad Militar, sirviendo en el Regimiento de Caballería de Alcántara, donde adquirió una sólida formación clínica y quirúrgica práctica.

En 1801 fue nombrado cirujano de la Familia Real y profesor del Real Colegio de Cirugía de San Carlos de Madrid. A partir de entonces desarrolló una brillante carrera docente y clínica, especialmente en Obstetricia, enfermedades de mujeres y niños, y enfermedades venéreas (sífilis).

Durante la invasión napoleónica rechazó colaborar con el ejército francés de Joachim Murat, por lo que hubo de refugiarse en Mallorca. En 1814 retomó su cargo, convirtiéndose en una figura clave de la medicina en la Corte de Madrid. Sin embargo, por sus ideas liberales sufrió persecución política, fue destituido de todos sus cargos y, en 1824, fue encarcelado. Sin embargo, en 1825 el rey Fernando VII sufrió una grave crisis de gota y Pedro Castelló fue liberado para atenderlo. El éxito del tratamiento le devolvió el favor real y, a partir de entonces, se convirtió en una figura de gran influencia sanitaria en la Corte. Asimismo, gracias a su intervención se concedieron indultos a diversos médicos y estudiantes represaliados por motivos políticos.

Castelló contribuyó decisivamente a la modernización y profesionalización de la enseñanza médica. En 1826 publicó Memoria sobre el arreglo de la ciencia de curar, obra primordial en la reforma de la enseñanza médica española que impulsó y logró en el año 1827 al unificar los estudios de Medicina y Cirugía como una única formación universitaria, que hasta entonces estaban separadas. En 1830 logró que, en la calle Atocha, se comenzara la construcción de la Facultad Práctica de Medicina de Madrid, en la que, años más tarde, Isabel II apoyó e inauguró una lápida y un busto en memoria de Castelló en la entrada de la facultad. Durante el reinado de Isabel II, su labor y obra fueron continuadas por médicos liberales, profesores del Colegio de San Carlos, origen de la moderna enseñanza médica madrileña.

Tras las depuraciones políticas de la década de 1820, en 1828, Castelló promovió la reapertura de la Academia Médica Matritense, de la que fue presidente de 1830 a 1831. Sin embargo, el 15 de enero de 1831, tras promulgarse el decreto reformando las Academias, dejó de ser decano de los médicos de Cámara, obtuvo el cargo de presidente de la Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía y reanudó su presidencia de la Real Academia Médica Matritense hasta 1835.

Castelló contribuyó decisivamente al desarrollo de la sanidad militar y de la medicina hospitalaria. Al leer y conocer la literatura médica francesa contemporánea, mantuvo una estrecha conexión con la medicina gala e introdujo en España tanto ideas procedentes de la clínica parisina como los modelos europeos de la enseñanza médica. Sus discípulos, como su hijo Juan Castelló y Roca, continuaron su formación en París y Montpellier, centros médicos de referencia en Europa, reforzando los vínculos científicos hispano-franceses.

Castelló recibió numerosos reconocimientos, entre ellos, ser el I marqués de la Salud (1846) y el I vizconde de Guisona (1847); fue nombrado caballero de la Orden de Carlos III y recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. La calle Castelló de Madrid fue nombrada en su honor.

Falleció en Madrid el 1 de julio de 1850.

Bibliografía

ALONSO RUBIO F. Biografía del Excmo. Sr. D. Pedro Castelló y Ginesta. Memorias de la Real Academia de Medicina, tomo II, Madrid, 1862, pp. 277-300.
MASSONS JM. Un català a Madrid. Biografía del Dr. Pedro Castelló Ginestá. Guissona: Joan Santeularia, 1990.
NÚÑEZ GARCÍA VM, CALERO DELGADO ML, BERNAL BORREGO E. Médicos en la Corte española del siglo XIX. Influencias, sociabilidad y práctica profesional. Asclepio, 71(2), 2019.

Autora: María-Trinidad Herrero