Rojas Ballesteros, Luis


11 diciembre 1905 - 24 noviembre 1974

Rojas Ballesteros, Luis

Nació en Granada el 11 de diciembre de 1905. Cursó sus estudios de medicina en la Facultad de Medicina de Granada licenciándose con premio extraordinario. Recién acabada la carrera se trasladó a Madrid para realizar el doctorado, acudiendo durante ese tiempo al Servicio de José Sanchís Banús con quien se inició en la Psiquiatría. En 1930, pensionado por la Facultad de Medicina de Granada, marchó a las Clínicas Psiquiátricas de Berlin, Munich y Frankfurt trabajando con Karl Kleist, Oswald Bumke, Kurt Schneider y especialmente con Hugo Spatz en al campo de la neurohistología. A su vuelta fue nombrado Profesor Ayudante de Clases Prácticas de la Clínica Médica regentada por Fernando Escobar Manzano. En 1933 obtuvo el grado de doctor con la tesis Contribución al estudio histopatológico y de localización de la llamada catatonia experimental. En 1935 fue pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios nuevamente a Alemania donde acudió a las Clínicas Neuropsiquiátricas de Berlín, Marburg, y Breslau, adiestrándose en la práctica de la encéfalo y ventriculografía, además de profundizar en los nuevos conocimientos psiquiátricos con Johanes Lange en Munich y Kart Kleist en Frankfurt. Ese mismo año fue nombrado Profesor Auxiliar Honorario de Neuropsiquiatría. En 1950 fue nombrado Director del Hospital de la Virgen de la Beneficencia Provincial de Granada y en 1955 obtuvo, por oposición, la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Granada.

Su labor en Granada quedó consolidada con la realización en 1970 de un Pabellón de Psiquiatría, creando en 1972 el Departamento de Psicología y Psiquiatría. Su capacidad docente, sus cualidades humanas y su visión de la psiquiatría atrajo a multitud de médicos para recibir sus enseñanzas. Para ello, en 1966 fundó la Escuela Profesional de Psiquiatría de la Universidad de Granada, y ese mismo año creó la revista Folia Neuropsiquiátrica del Sur y Este de España de la que fue su Director. De su pensamiento destacó su visión antropológica de la psiquiatría dedicándole a este aspecto buena parte de su vida. Elaboró con Miguel Rojo Sierra una teoría sobre la hipotonía de la conciencia como trastorno fundamental en la esquizofrenia, planteando la imposibilidad de fijar en un lugar topográfico del cerebro el trastorno que la origina. Habló también de la esquizo-afasia, un cuadro esquizofreniforme cuyos principales componentes se refieren al lenguaje en donde aparecen expresiones barrocas, curiosas y extrañas y en donde se mezclan los síntomas primarios de la esquizofrenia, con una abigarrada psicopatología del lenguaje. Esto estaría cerca de lo que hoy se llama en la American Psychiatric Association el trastorno esquizoafectivo. Se ocupó también de la personalidad depresiva. Para él una cosa sería la depresión como enfermedad, que cursa en fases y que en los periodos interfásicos permiten los síntomas, y otra bien distinta, un estilo de vida y de personalidad depresiva, concluyendo que no se tiene una personalidad depresiva, sino que se es persona con estas características. Insistió también en lo que llamaba el fondo comicial, es decir personas que tenían ataques epilépticos claros (crisis de gran mal, crisis de petit mal, etc.) y otras en las que aparecían rasgos de violencia hacia fuera o hacia dentro, sin la aparición de crisis convulsivas o de ausencias. Este concepto estaba inspirado también en la psiquiatría alemana que arranca con Karl Jasper y Kurt Schneider entre otros. Los últimos años de su vida los dedicó al estudio de la personalidad de Ángel Ganivet, dejando a título póstumo un libro sobre ello, demostrando que no había padecido una parálisis general progresiva de origen sifilítico sino que por el contrario posiblemente padeció una esquizofrenia.

Algunas de sus publicaciones son, Renacimiento después de la muerte evidente (1953), El problema de la adherencia cerebral en la clínica psiquiátrica (1965), Criterios actuales sobre asistencia y tratamientos psiquiátricos (Murcia, 1967) con Francisco Llavero Avilés, Locura y lenguaje (1965) y Enfermedad y muerte de Ángel Ganivet (Granada, 1985).

Fue Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, Vicedecano de la Facultad de Medicina de Granada, y en 1966 elegido Decano. Recibió múltiples honores y distinciones, entre otros la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y el Premio Filiberto Jofré.

En 1961 ingresó como Académico de número en la Real Academia de Medicina de Granada con el discurso El advenimiento de la psiquiatría antropológica.

Falleció en Granada el 24 de noviembre de 1974.

Discípulos

Entre otros, Miguel Rojo Sierra, Antonio Seva Díaz, Enrique Rojas Montes y José Antonio Gutiérrez Ariza.

Bibliografía

JOSÉ GUTIÉRREZ GALDO. Rojas Ballesteros, Luis. En: La Medicina en Granada a partir del siglo XIX. Granada, Reproducción Digital Granada, 1997, 269-272.
ENRIQUE ROJAS MONTES. Luis Rojas Ballesteros (1905-1974). En: Anthology of Spanish Psychiatric Texts. (Edit. Juan José López Ibor, Carlos Carbonell, Jean Garrabé), WPA, 2001, 403-404.

Autor: Manuel Díaz-Rubio